
Mundaka es sin duda cita indiscutible en la agenda de los surfistas participantes en el circuito WCT. La ola izquierda, bonito capricho de la naturaleza y que a punto estuvo de desaparecer debido al dragado de la ría, sigue haciendo disfrutar a todos los amantes del surf, aunque hay voces que opinan que ya no tanto como antes.
La localidad vizcaína de unos 2.000 habitantes se prepara cada octubre y desde hace ya diez años para acoger la novena prueba del circuito mundial, prueba que reúne a numerosos jóvenes atractivos de piel dorada, acérrimos seguidores de los dioses de la tabla. En el pueblo se respira ambiente festivo durante los días de competición y el programa suele estar repleto de diferentes actividades: deporte rural, exhibición de skate, conciertos, sardinada etc. No hay tiempo para el aburrimiento.
La playa alternativa a Mundaka en esta edición ha sido Sopelana y allí se dio comienzo al Billabong Pro. Entre los elegidos se encontraban cinco vascos: Aritz Aranburu, por méritos propios, y los invitados por la organización Hodei Collazo y Marcos San Segundo. Sorpresa de última hora fue la inclusión de Txaber Trojaola y Eneko Acero. El primero sustituyó al norteamericano Gabe Kling y Acero a un lesionado Tim Boal.
La segunda ronda o de repesca se celebró ya en Mundaka. Trojaola, Collazo y San Segundo quedaron eliminados. A pesar de ello, los tres rindieron a un gran nivel. Aranburu logró el pase para la tercera, pero cayó ante Bede Durbidge. Acero, por su parte, dio la sorpresa y ganó su serie clasificándose directamente. El vizcaíno tuvo la mala suerte, o buena según se mire, de verse las caras con Kelly Slater que se convertiría en su verdugo.
El estadounidense de 36 años necesitaba tan solo superar la tercera ronda para hacerse con su noveno título mundial, y así fue. La cita de Urdaibai ha demostrado una vez más ser decisiva en la concesión del premio final y a falta de dos pruebas, Brasil y Hawai, Slater volvió a coronarse en 2008 como el mejor ante la atenta mirada de los aficionados que disfrutaban del espectáculo desde la atalaya. Todo un lujo. Slater dijo adiós a la prueba de Mundaka en cuarta ronda, ante Tom Whitaker.
La gran final de este Billabong Pro fue entre CJ Hobgood y Joel Parkinson. El estadounidense Hobgood logró a 20 segundos del pitido final la ola que necesitaba para hacerse con la txapela. Tal y como manda la tradición el ganador fue llevado a hombros hasta el puerto para ser arrojado desde el muelle al agua envuelto en la ikurriña.
Tal vez la ola izquierda esté algo dañada y sea verdad que algunos surfistas estén cansados de no verla romper en plenitud, pero el mejor surf está unido a Mundaka y Mundaka no sería lo mismo sin el mejor surf. Trasladar el campeonato a los meses de invierno en los que la ola rompe más y mejor podría ser una solución. ¡Hasta el año que viene Mundaka!