

Edurne Pasaban renuncia al Shisha Pangma. Era su tercer intento a esta montaña de 8.027 metros de altitud, que junto con el Kanchenjunga y el Annapurna son las que le faltan por ascender de las catorce montañas con más de ochomil metros que hay sobre la Tierra.
La alpinista tolosarra había alcanzado la cumbre del Manaslu, su undécimo ochomil, el pasado día 5. De Nepal se trasladó al Tíbet para, aprovechando su buen estado de forma y su aclimatación, intentar el Shisha Pangma, que es el más bajo de todos los ochomiles.
Sin embargo, el fuerte viento y las bajas temperaturas han sido un obstáculo prácticamente insalvable y esta misma mañana, Edurne Pasaban renunciaba a esta cumbre y vuelve para casa.