
Abdullah, de 83 años, y Kubra, de 82 años, llevaban casados desde 1945. Aunque en los últimos 27 años no se dirigieron la palabra, en algo sí se pusieron de acuerdo: murieron el mismo día con sólo dos horas de diferencia.
Abdullah y Kubra Yalcinkaya vivían en la ciudad occidental turca de Aydin y demostraron tener una muy sólida relación, pese al silencio autoimpuesto en el último cuarto de siglo, según informó hoy la prensa local.
Abdullah y Kubra se enamoraron a la tierna edad de 19 y 17 años y deseaban casarse, pero sus respectivas familias se negaban a permitir la relación, por lo que optaron por huir de casa y formar un hogar propio, y vivir como un matrimonio, que formalizaron en 1945.
En los 37 años siguientes vivieron como una pareja feliz y, al no poder tener hijos propios, decidieron adoptar a un sobrino, pero en ese fatídico año tuvieron una pelea conyugal, tras la que no se dirigieron más la palabra en los 27 años siguientes, pese a los intentos de reconciliación de sus familiares. Abdullah se mudó a una habitación del sótano de la misma casa, que también incluía una tienda.
La esposa falleció hace dos días y su esposo Abdullah quedó tan abatido por la tristeza que murió dos horas más tarde. Tras el funeral de ambos, el hijo adoptivo dijo a la prensa que la pareja se quería muchísimo, pero que al mismo tiempo eran muy tozudos.