La candidata al Partido socialista, Ségolène Royal. Foto: EFE
Del Congreso sí se desprendió la voluntad de impedir a Ségolène Royal el acceso a liderato del partido. Y dejó en evidencia la división y la distancia cada día mayor que existe entre los simpatizantes, los militantes y los barones del socialismo francés. Los líderes no han sabido aprender de la candidatura de Ségolène Royal en las últimas elecciones a la Presidencia francesa en 2007, cuando pasó del apoyo de las instancias dirigentes del partido a sólo contar con el apoyo directo de los militantes y simpatizantes.
Las premoniciones de los "traidores"
Las premoniciones de la traidores socialistas (Jean-Marie Bockel, Eric Besson...) que habían pasado al otro bando durante la campaña electoral par ir con el candidato Sarkozy están a punto de convertirse en realidad: el Partidos Socialista Francés está a punto de estallar.
Desde hace meses, Bernard Kouchner, socialista de toda la vida y Ministro de Asuntos exteriores, lamenta la incapacidad de sus compañeros socialistas para renovarse. Jean-Luc Mélenchon, harto de tanta irresponsabilidad dimitió hace unos días. Las otras figuras del Partido socialista, encerrados en el recuerdo de François Mitterrand no llegan a superar sus miedos para tener talla de líder. Aún peor; se caducan como lo atestiguan las páginas web que mayoritariamente no están actualizadas del todo (http://www.martineaubry.fr/...).
El fin de semana pasado, en un ambiente deletéreo, digno de las más antiguas purgas soviéticas, el Partido socialista intentó buscar un vía de salida. Los silbidos incesantes mostraron la fuerza del rencor y del celo que al final imposibilitaron verdaderos debates. De ellos, solo se depreden dos candidatos: Benoît Hamon (http://benoithamon.fr) y Ségolène Royal (http://www.desirsdavenir.org/), listos para salir de las luchas fratricidas para conseguir el apoyo militante.
Salidas
El fracaso de las diferentes propuestas llevadas por los barones del Partido (Delanoë, Aubry...) dio a conocer dos nuevas ofertas ideológicas: primero, la de Benoît Hamon que reinvidica una vuelta atrás hacia el socialismo histórico y segundo la de Ségolène Royal, más abierta hacia el centro y de un punto de vista táctico dispuesta a aliarse a François Bayrou, del centro demócrata. Frente a ello, la propuesta de Martine Aubry ahora apoyada por la mayor parte de los perdedores del Congreso de Reims (Delanoë...) consiste en guardar el poder, cueste lo que cueste, frente a los cambios.
Benoît Hamon, renovador en su comunicación política y más bien tradicionalista en sus propuestas intenta renovar el partido por dentro. Busca en las raíces socialistas los fundamentos ideológicos de la actuación y del posicionamiento socialista (Defensa de la políticas sociales, de los servicios públicos etc.). Los buenos resultados del extrema-izquierda Olivier Besancenot (Partido anticapitalista) en la opinión pública corresponden a esta nueva oferta electoral, constituida por decepcionados del Partido socialista con la que cuenta el bretón.
Preparando 2012
Al final, los acontecimientos dan razón a la candidata Ségolène Royal que se posiciona de forma a la vez dentro y fuera del partido socialista. No presenta la elección del futuro Primer Secretario del Partido socialista como la constitución alternativa política a Nicolas Sarkozy. Personifica la alternativa tanto al tradicional sistema político francés como al sistema personificado del poder Sarkozy. Con ello juega Ségolène Royal: No se plantea personalmente como estructuralmente dependiente del Partido socialista sino yendo más allá como la única alternativa en Francia a la política de derechas del Presidente francés.
Hoy al Partido socialista le costará superar los daños provocados por las luchas internas. Y hoy en día el tema es saber si la actual lucha contra la personalización del poder en Sarkozy se hará dentro o fuera de los partidos políticos actuales. Un político ya innovó en este mismo camino, renovando el sistema de partidos, creando un partido, un partido moderno y más abierto hacia los simpatizantes y la ciudadanía. Y se presentó concretamente como el primer adversario directo a Sarkozy. Fue François Bayrou en el 2007, con su nuevo partido el Modem.
Ahora, se presentan dos hipótesis, o bien el Partido socialista se estructura de nuevo definiendo un nuevo socialismo contemporáneo, o rechaza esta posibilidad para debilitarse en una crisis interna larga
Lo que sí parece ya es que hay socialistas que no cuentan más con el partido actual.




