Feria de Durango
Quienes se acerquen con niños, tras divertirse en la zona de literatura infantil de la Azoka (Haur Literaturaren Txokoa), pueden visitar San Agustín Kulturgunea. En este espacio, el lunes 8, habrá teatro infantil de la mano de la compañía catalana La baldufa teatre. Ofrecerán el espectáculo en euskera Baserriko saltsa, a partir de las 17:00.
Tanto con niños como sin ellos, los amantes de la naturaleza tienen el Parque Natural de Urkiola a tan sólo 8 kilómetros. Se trata de un paraje ideal para dar un agradable paseo y, quienes quieran más que un paseo, pueden ascender a la cima del Anboto (1.331 m) y visitar la cueva de Mari. Existen numerosas vías de ascenso, pero por mencionar una, se puede subir por el alto de Urkiola. Allí, entre bosques de hayas, fresnos y abedules, se encuentra el Santuario de San Antonio, dónde, según la leyenda, cayó un meteorito que dotó de magia el lugar. Cada 13 de junio, festividad del santo, solteros y solteras se acercan a dar vueltas sobre la roca con la esperanza de encontrar su media naranja.
Anboto también cuenta con vías de escalada, sobre todo en la zona de Arrazola, es decir, en la cara Este. Los aficionados a este deporte pueden ejercitarse durante la mañana y completar el día con una visita a la Feria por la tarde.
De juerga
Aquellos que quieran aprovechar estos días para salir de fiesta con la cuadrilla tienen una amplia oferta de bares en la localidad, tanto para tomar algo por la mañana, antes de visitar la Azoka, como para acabar la jornada o para alargar la noche. Es habitual ver grupos de estudiantes de euskaltegis o universitarios que, después de dar la vuelta de rigor por Landako, aprovechan para tomar algo con los compañeros. Para otros, Durango supone una cita anual para reencontrarse con ex compañeros de clase o para juntarse toda la cuadrilla. El ambiente está asegurado.
Junto a Landako Erakustazoka se encuentra Plateruena Kafe Antzokia, que los días de la Azoka permanece abierto de 10:00 a 07:00. Durante el día es ideal para comer pintxos o bocatas y tomar algo; por la noche, sin embargo, es el turno de los conciertos. Rafa Rueda presentará allí su nuevo disco el 5 de diciembre y lo mismo harán los grupos Kauta y Gatibu los días 6 y 7, respectivamente. Todos los conciertos comenzarán a las 22:30 y después continuará la fiesta hasta las 7:00. El lunes 8 actuarán, a partir de las 18:00, Iparraldeko musikariak.
Alrededor de Landako hay otros bares y pubs. Cruzando la carretera se encuentran, entre otros, Kurutziaga, El Rincón y, al lado, el Lapiko, donde además dan comidas. En la dirección opuesta hay dos pubs irlandeses: uno en la calle Madalena y el otro nada más cruzar el río. De cualquier forma, la mayor parte de los establecimientos hosteleros se encuentran en el casco antiguo, donde hallamos la oferta más amplia para comer y beber. Por las noches, cuando el resto de los bares han cerrado, permanecen abiertos el Oconnors (calle Trenbide), Plateruena y Heineken Life (calle Montevideo).
Cultura
Para quienes prefieran un plan más tranquilo, Durango tiene mucho que ofrecer. Siendo una villa de alrededor de 700 años, atesora numerosos monumentos. Cabe destacar el Mikeldi, un ídolo de piedra presumiblemente del siglo III a.C. Hoy en día el original se encuentra en el Museo Vasco de Bilbao, pero en la plaza Ezkurdi de Durango puede contemplarse una réplica. Podemos aprovechar el paseo para conocer el casco medieval. A la entrada, merece la pena detenerse en la Basílica de Santa María, Monumento Nacional. Su pórtico de madera, además de ser el mayor de Euskal Herria, fue la primera ubicación de la Feria de Durango. Muy cerca, encontramos el crucero barroco de Kurutziaga, también Monumento Nacional. Se cree que fue levantado a modo de expiación por el proceso herético ocurrido en la villa en el siglo XV y en el que la Inquisición acabó con más de 100 seguidores de Fray Alonso de Mella.
Desde Santa María parten las calles más antiguas de la villa, repletas de establecimientos comerciales y hosteleros. Tras recorrerlas, nos encontramos con la iglesia de Santa Ana y, junto a ella, la puerta del mismo nombre, la única que permanece en pie de las seis que tenía la antigua muralla que rodeaba Durango.
Para completar la visita cultural, se puede visitar el Museo de Arte e Historia de Durango. Se encuentra en el barroco Palacio Etxezarreta y la entrada es gratuita. Cuenta con salas de Arte, Historia y Exposiciones. A partir del 4 de diciembre podrán contemplarse esculturas y pinturas del artista Eskerri.
La Oficina de Turismo de Durango organiza visitas guiadas por la localidad. Es necesario reservar plaza en el teléfono 94 603 39 38.
Para acabar
Podemos facilitar la labor del Olentzero acercándonos a la Plaza del Mercado de Durango. Allí, desde hace ya trece años, coincidiendo con la Feria se organiza la Euskal Denda. Se pueden adquirir objetos de artesanía y alimentos y cabe recordar que cierra a la hora de comer.
Por último, para quienes en lugar de pasar el día van a disfrutar del fin de semana en la zona, en Durango pueden alojarse en el Gran Hotel Durango, de cuatro estrellas, en el Hotel Kurutziaga, de tres o en el Hotel Ocamiño, de una estrella. Otras opciones son las pensiones Tokieder y Juego de Bolos y el albergue y pensión Errotagaña, gestionado por la ikastola. Así, además de visitar Durango y la Azoka, se pueden conocer otras localidades de Durangaldea.




