
Antonio Zavala nació en Tolosa, el 23 de enero de 1928. Realizó sus primeros estudios en el Colegio del Sagrado Corazón y los Padres Escolapios. A la edad de 17 años ingresó en los Jesuítas, en Loiola. Estudió Humanidades, Filosofía, Magisterio y Teología. En 1959 se ordenó sacerdote.
Antonio Zavala ha dedicado gran parte de su vida a potenciar la literatura popular: a su análisis, difusión y fomento. Ya desde niño, desde que asistiera en directo a un recital de bertsolaris, comenzó a mostrar su afición. Sin embargo, no fua hasta 1949 que se hizo con su primer bertso-papera, que compró al bertsolari Pello Saikola. Más tarde, con aquellos bertsos publicaría unos de los volúmenes que integrarían la colección Auspoa.
Auspoa, contribución de enorme importancia que Antonio Zavala ha realizado a la cultura vasca, nació en 1961. El primero de los libros que la integraron fue Sagardoaren graziya y en él recopiló los bertsos del tolosarra Ramon Artola. Después vendrían todos los libros que ya conocemos, dedicados a nombres ilustres de la cultura vasca, como Txirrita, Pello Errota, Pedro Mari Otaño, Udarregi, Errikotxia, Xenpelar o Bilintx. En esta colección se han publicado más de 280 libros, tanto en prosa como en bertso, y el propio Zavala ha sido autor de más de cien. En el resto ha ejercido las funciones de recopilador, supervisor, editor.
Además de Auspoa, Antonio Zavala creó también la colección Biblioteca de Narrativa Popular, en la que recopiló historias de la literatura castellana. En ella dio a conocer escritos, la memoria, de numrosos escritores que ejercieron en lengua castellana: Indalecio Zaballa, Masio; el navarro Humbelino Ayape; Hilario Jarne; Justo Peña; Daniel Cuesta; Félix Lumbreras; Eloy Tejada....
En 1956, con motivo de la primera reunión que organizó Euskaltzaindia tras la guerra civil, Antonio Zavala ya disertó sobre el tema que le apasionaraía toda su vida, sobre la publicación de los bertsos. Zavala pedía la participación popular para poder recuperar los miles de bertsos que se encontraban desperdigados por toda Euskal Herria.
En 1961 Euskaltzaindia le nombró académico correspondiente y tres años más tarde, en 1964, académico de número. No fue nombrado en sustitución de nadie, sino que fue designado para llevar una nueva medalla, en reconocimiento a su inportante labor en defensa de la lengua y de la cultura popular vascas. En aquella época Antonio Zavala ejeció como jurado en los cameponatos de bersolaris que por aquel entonces organizaba Euskaltzaindia. Asimismo, él llevaba al papel los bertsos y se encargaba de su publicación.
Ha publicado colaboraciones en La Voz de España y Diario del Alto Aragón, así como en El Diario Vasco.
Antonio Zavala Etxeberria falleció anteayer, en Iruñea, a la edad de 80 años. El funeral en su memoria se celebró el domingo, en Xabier.


