
Según fuentes policiales, el artefacto colocado en el repetidor del alto de La Granja habría hecho explosión sobre las siete de la mañana de hoy. Sin embargo, no ha sido descubierto hasta primera hora de la tarde de hoy, dado que en las cercanías de la zona donde está ubicada la instalación no existen viviendas cuyos ocupantes pudieran haber oído la explosión.
El ataque se ha dado a conocer sobre las 13:10 horas, cuando un hombre que paseaba por Alto de la Granja, situado entre los municipios cántabros de Guriezo y Castro Urdiales ha visto un cartel colocado en la puerta de la valla de protección del repetidor. El cartel alertaba en castellano de la colocación de un explosivo con las palabras "Peligro, bomba ETA".
Inmediatamente el hombre ha dado aviso a la Cruz Roja que ha alertado a la Guardia Civil. Agentes del Grupo Especial de Desactivación de Explosivos (GEDEX) del instituto armado han acudido al repetidor para inspeccionar el lugar del atentado.
Composición de la bomba
El artefacto contenía entre 3 y 5 kilos de explosivo, aunque según fuentes de la investigación, se desconoce de qué tipo.
Las mismas fuentes han asegurado que se descarta que llevara la metralla que utiliza ETA para aumentar el daño que causan las bombas.
La carga del artefacto explosivo es similar (entre 3 y 5 kilos) a la de las bombas que ETA colocó el pasado verano en Noja y Laredo.
Descartan la existencia de un segundo artefacto
Aunque en un primer momento se ha sospechado de que una segunda bomba pudiera haber explotado en otro repetidor ubicado en el Monte Cueto en Castro Urdiales, la Delegación del Gobierno en Cantabria ha negado esta información.
El repetidor de telefonía móvil afectado por la deflagración se encuentra en una zona conocida por los aficionados al senderismo, en el paso que comunica la zona de Sámano y Castro Urdiales con el valle de Guriezo.
Comparte
Redes sociales
Envía a un amigo
EmbedMostrar este contenido en tu web o blog:
