
La empresa Ferrovial, frente a cuya sede de Madrid ha estallado una furgoneta bomba esta mañana, fue objeto de un atentado en 1991 que costó la vida a uno de sus directivos. El motivo alegado por ETA fue la participación de la constructora en las obras de la autovía del Leizarán, entre Navarra y Gipuzkoa.
El atentado tuvo lugar el 4 de marzo de 1991, en las oficinas de Ferrovial de Valencia. Dos miembros de ETA, uno de ellos José Luis Urrusolo Sistiaga, penetraron en la sede de la constructora y obligaron a los empleados a tumbarse en el suelo mientras preguntaban por el ingeniero José Edmundo Casañ subdelegado de la compañía en Valencia. Cuando lo localizaron, dispararon contra el directivo causándole la muerte.
ETA justificó el crimen por la participación de Ferrovial en las obras de la autovía del Leizaran, a pesar de que la compañía negó que estuviera vinculada a ese proyecto.
La Audiencia Nacional condenó a Urrusolo Sistiaga a 45 años de cárcel por el asesinato.
La empresa Ferrovial es adjudicataria de uno de los tramos de la Y vasca comprendido entre la localidad alavesa de Legutiano y la guipuzcoana de Eskoriatza.
Las empresas que intervienen en este proyecto han sido amenazadas por la organización armada.
Segundo atentado en Ifema
La zona donde hoy se ha producido la explosión del coche bomba, el recinto ferial de Madrid, ya fue objeto de un atentado similar el 9 de febrero de 2005. Un coche bomba cargado con 30 kilos de explosivos estalló en las proximidades del recinto ferial Ifema, a las 09:30 de la mañana, media hora después de que se recibiera en 'Gara' un aviso en nombre de ETA anunciando la existencia del vehículo.
El atentado causó heridas a 37 civiles y cinco agentes de policía. El edificio de la empresa Bull fue el más afectado.
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